jueves, 11 de octubre de 2007

Para decir "con Dios" a los dos nos sobran los motivos

No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son los últimos versos que te escribo,
para decir "con dios" a los dos nos sobran los motivos.
& & & & & & & & & & & & & & & &
Este adiós no maquilla un hasta luego
este nunca no esconde un ojalá
estas cenizas no juegan con fuego
este ciego no mira para atrás
Este notario firma lo que escribo
esta letra no la protestaré
ahórrate el acuse de recibo,
estas vísperas son las de después
A este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitir que taladre un corazón podrido de latir
Este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos ya no lloran más por ti

domingo, 30 de septiembre de 2007

universidad mia (II)

El doctor Bataglia avanzaba con temor y en medio de la oscuridad hacia la oficina de consultas legales cuando noto algo raro, no visualizaba a ningún vigilante que, como de costumbre a esas horas, deberían estar ubicados por esos lares. Le parecía extraño que no estén ubicados en sus habituales posiciones, mas aun le preocupo la ausencia de su chofer y del auto que lo transportaba. Se sentía desconcertado por esa apreciación pero no detuvo su marcha. Cuando se encontraba a pocos metros de la puerta de ingreso noto que una luz dentro estaba encendida y se empezó a acercar sigilosamente hasta que sintió que dos personas lo cogían de los brazos y casi a la fuerza lo hacían avanzar con dirección a la citada.
En la oficina se discutía que hacer con el rector. El hombre delgado de las gafas decía que debían trasladarlo a un lugar alejado y seguro, mantenerlo ahí hasta que sea elegido un nuevo rector que seria el que ellos apoyaban de manera incondicional, ya que era conocido que este señor tan apoyado, que ocupaba un alto cargo dentro del poder judicial, financiaba proyectos y ofrecía dinero a este joven y a muchos otros con fines destructivos para la universidad ya que el fin que perseguía era convertirla en una empresa privada y hacerla suya. El otro joven de rasgos mas criollos y voz afeminada decía que estaba deacuerdo con trasladarlo a otro lugar pero el prefería pedir un jugoso rescate, una cantidad elevadísima de dinero ya que tenia la seguridad que entre su familia y los alumnos de la universidad lograrían alcanzar el monto a exigir, dijo que harían colectas actividades o lo que sea por salvar al rector porque el sentimentalismo los dominaba, que enviarían algún dedo o una oreja del rector Bataglia para así acelerar la entrega de el dinero.
Pero entre las cuatro paredes había un tercer personaje. Sentado y algo más calmado, aparentemente, dijo con voz pausada: no lo trasladaremos, no pediremos un rescate, no enviaremos ni dedos ni orejas y mucho menos pediremos elección de un nuevo rector. Los otros dos protestaron y dijeron que el hecho que el diera toda la información del recinto, consiguiera llaves, agendas, números telefónicos, entre otros, no tenia la potestad para decidir solo que hacer o que no hacer con el doctor Bataglia. Haremos lo que yo diga, dijo poniéndose de pie, porque la idea que tengo yo de que hacer con el es mucho mas conveniente para todos. Casi de inmediato soltó encima del escritorio una serie de documentos, aclaro a la vez que estos papeles eran falsos y constituían parte de un complot ya tejido dentro de la universidad para sacar a la luz supuestas irregularidades la era Bataglia, que esos documentos estaban siendo ingresados en los archivos de la Universidad reemplazando originales para que así en caso el rector se niegue a cooperar amenazarían con sacar a la luz esos papeles que para el momento ya serian los verdaderos entre comillas. Así lo tendrían en su poder mientras dure su gobierno. Mientras Bataglia sea rector, nosotros gobernaremos dijo, esa es mi idea y estoy seguro que es mucho mejor que la de ustedes enanos mentales. Ambos jóvenes que antes protestaron se miraron y con un silencio cómplice asintieron y admitieron que era una idea genial, digna de un guión de película. El joven de la última idea se sentó y giro la silla dándoles la espalda y cuando se disponía a hablar denuevo entro a la oficina el doctor Bataglia.
Se quedaron mudos todos por unos segundos. Déjenlo dijo el joven de gafas y los dos “acompañantes” del doctor lo soltaron y se retiraron. El doctor Bataglia estaba pasmado al darse cuenta de lo que ocurría. Vio parados frente a su persona a dos tipos harto conocidos para el, Jorge Luís Pachuco y Carlomagno Fremco. Ambos eran los principales detractores de su gestión, tenían dibujada en el rostro una sonrisa maliciosa a la vez que no quitaban la fija mirada que habían posado sobre el. Buenas noches Bataglia, dijeron sin el más mínimo signo de respeto, estábamos esperándolo con muchas ansias. El doctor Bataglia se preguntaba como pudo ocurrir algo así, como ellos habían podido tener acceso al recinto universitario sin haber sido detenidos o en el peor de los casos que hicieron con el personal que debía detenerlos, y si los habían reducido se cuestionaba como lo pudieron lograr, como habían ingresado a la oficina de consultas legales. Las dudas iban en aumento cuando una voz seca y firme se hizo escuchar: Buenas noches doctor Bataglia. La silla giratoria del escritorio principal volteo lentamente. El rostro del doctor se torno pálido y tuvo que apoyarse para no caer de la impresión. Maestro buenas noches, ¿usted ya no me conoce acaso o no me saludara? Este personaje se puso de pie y avanzo lentamente hacia el rector, que estaba casi en shock ya que conocía perfectamente quien era el tipo que lo saludaba pero se negaba a creerlo. Bueno doctor ya que creo no me conoce me presento, Julián Cruzado Marino, mucho gusto.

domingo, 26 de agosto de 2007

universidad mia (I)

Eran las 11 de la noche. En un barrio residencial muy conocido de la ciudad se ultimaban detalles de la gran toma final. El último paso. El escalón final. Reunidos ahí se encontraban todos los miembros de “el grupo”. Desde los mas calculadores hasta el grupo de choque. Todo estaba listo y dispuesto para que esa noche se cumpla por fin el deseo de todos, un deseo planificado con mucha cautela durante los últimos 6 meses. Esa noche iban a cumplir al fin su objetivo, iban a realizar lo cual venían deseando y planificando durante tanto tiempo con tanto esmero y malicia. Habían sido 6 meses de e mails disfrazados, de negociaciones duras, de largas noches de planeamiento, de tardes enteras de estudio de infraestructuras, manejando estrategias de reducción de gente y sobre todo 6 meses cargados de presión y por fin esa noche se podría llegar a la gran toma final, lo buscado por tanto tiempo.
Se levanto el líder de todos y con voz fuerte realizo una arenga – Todos los que están conmigo pónganse de pie, los que no pueden abrir la puerta e irse esto no es para todos sino para los preparados – la gente lo miraba y les brillaban los ojos, todos sabían que había llegado el momento y su líder tras esas lunas brillosas de los anteojos que usaba emanaba furia y deseo de venganza. Ordeno a todos ponerse de pie y empezar con el plan. Todos sabían lo que tenían que hacer, eran autómatas para si, cada uno empezó a adoptar una posición y a realizar ciertas actividades y cuando al fin estuvieron todos listos y en común acuerdo el líder volviendo a alzar al voz ordeno y dicto las palabras que serian las ultimas que dirija en la noche a sus compañeros de causa – Todos marchen hasta el final, mientras haya autoridad habrá represión – todos arengaron y marcharon saliendo de la casa.

En la Universidad todo marchaba como siempre, era una noche más. En la entrada se podían oír las bromas de los vigilantes encargados de la puerta principal con el jefe de personal, mientras compartían cigarrillos y algo de café. Comentaban lo malo que era el almuerzo del cafetín y que el budín de pan que preparaban estaba para pisapapeles, todos reían y repito era una noche normal como cualquier otra.
Pero no seria tan normal como ellos creían ya que mientras tan alegres comentaban sobre el día a unos pocos metros ya se venia tejiendo la telaraña de entrada de “el grupo”, ya se colocaban en posiciones estratégicas todos los miembros encargados de crear esa noche el pánico y desatar el desorden total en la institución y sobre todo llegar a su objetivo final que se vería reflejado en las horas siguientes.
Esa noche y casi como todas el doctor Bataglia se encontraba en su oficina revisando su correo electrónico y distrayéndose con un juego muy popular por Internet al cual se había vuelto adicto en las ultimas semanas. No tenía mas documentos firmar y la computadora empezaba a cansarlo así que se puso de pie, cogió el saco y se decidía a salir de su oficina con rumbo a casa cuando de manera inesperada sonó el teléfono.
El doctor pensó no contestar pero la curiosidad de saber quien llamaba a esa hora de la noche hizo que levante el auricular.
- Diga, y una voz algo ronca respondió,
- Doctor no se mueva de donde esta, no salga de su oficina, esta noche usted corre un gran peligro.
El doctor Bataglia no podía creer lo que oía, solo atino a seguir las indicaciones que le habían dado, apagar las luces de su oficina y desconectar los teléfonos fijos quedándose muy atento a su teléfono móvil a donde llamarían por nuevas indicaciones.
Fuera, a unos metros de la oficina, el show empezaba. En escasos minutos fue reducido en su totalidad el personal de seguridad del recinto universitario y en los próximos segundos “el grupo” tomaba posiciones estratégicas ya designadas con anterioridad que servirían para mantener y obtener una visión entera de el campus.
El doctor Bataglia estaba muy nervioso cuando el sonido del celular rompió el hermetismo que se había apoderado del ambiente.
- Si dígame, una voz distinta le hablaba y casi susurrando le indico que rápidamente fuera a la oficina de consultas legales que ahí sabría un poco mas que ocurría.- Ahora mismo maestro, colgó el celular y empezó a caminar a la citada oficina.

tu manera de querer

Invierno-2007
Ayer no pase la noche que esperaba, fui un rato a dar vueltas y encontre mucho de lo mismo, la misma gente perdida y desubicada con animos de vivir no se que por momentos tan fugaces como su disfrute, tan efímeros, aún no comprendo que pasa. Escuche en el auto de un amigo tomando un trago y fumando un cigarrillo esta canción que talvez diga por mi lo que no puedo describir

Comenzamos este juego tu y yo,
yo por que no tenia nada que perder
cuando yo te encontré
tu ya tenias a otro a quien amar
Cada instante te haces mas dueña de mi,
cada locura que tu hagas es por mi
y todo sigue igual
y poco a poco nos dejamos llevar
Yo se que esperas algo más de mi
yo nunca lo diré - quiero olvidarte,
tu no haz hecho nada para yo cambiar
quizás temes no volverme a encontrar
tu sabes como soy
y te imaginas que nunca cambiare
Tu siempre esperando mas de mi
ninguno cederá debo olvidarte voy a marcharme
Todo estaba bien pero llegaste tú
y empecé a soñar y ah sentir
Todo estaba bien pero llegaste tú
y empecé a pensar en ti
Rio / Algun día en algun tiempo

lunes, 20 de agosto de 2007

Manu, un gran amigo se va

Dejame soñar con tu universo de cristal
no quiero extrañar el poder tocarte una vez más
sentir la fragancia de tu sudor
en aquella noche de sexo y pudor
Dos almas que huyen
del odio, la envidia y el dolor
o me acostumbrare a seguir el ritmo de tu corazón
en un universo adyacente
que concluya una historia de dolor

Quiero ser el sol en la noche de tu corazón
volcan en erupción que rodeado de hielo expiro
quiero ser el sol que amanece contigo mi amor
y le cuento a las estrellas de los dos
calidas poesias que llevan mi sangre y pasión
no mires atrás -que no hay salida-
ya te atrape con mi amor (II)

(( Contracultura / 2005 - 2006 / ))
E.L.M.G.M

lunes, 26 de febrero de 2007

El dia lejano al mundo

El día que llegue a Santiago era un día de clima templado con un viento que parecía traicionero así que decidí abrigarme en caso algún dichoso virus decidiera atacar mi organismo. Llegue algún día del mes de Agosto, recuerdo baje del avión y lo primero que sentí fue un olor como a lavadora luego del centrifugado, algo fresco pero suave a la vez. Lo único que tenía era una pequeña bolsa de mano y por maleta una mochila vieja, guerrera diría, que me había acompañado casi todo mi ultimo año escolar. Llevaba dinero suficiente como para no morir pero tampoco como para darme la gran vida, acá la situación era distinta y lo descubrí desde que tome mi primera coca cola en el aeropuerto, recuerdo y río ahora cuando pienso que caminando en busca de mi coca cola vi en una especie de stand un duty free, el letrero del duty más parecía propaganda de cigarros a tal punto que me hizo dudar si verdaderamente era la tienda o una publicidad de cigarrillos chilenos. Entre, pedí la bebida, pague, recibí un comprobante y avance luego de darme cuenta y reaccioné sobre el costo de el bendito liquido, por inercia más que por necesidad creo pense -estoy en Chile por fin-, ya calmando mi sed, que era abrumadora a esa altura, y ahora voy por un taxi para ver donde puedo pernoctar.
Salí del aeropuerto y gire la cabeza para ver el gran portal del aeropuerto, Aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez leí y me sorprendí cuando sentí que me alcanzaban un folleto ya que quien los repartía por poco y me grita al entregármelo, lo leí sin mucho interés ya que hablaba sobre proyectos del aeropuerto como ampliación de la zona de counters o la construcción de más puertas de llegada y que estos proyectos se concretarían y finalizarían para el bicentenario de Chile que será en el año 2010 y pensé -diablos no pienso quedarme ni 2010 horas acá así que no me tomare el tiempo ni de imaginar tamaña obra- y avance a un taxi, pregunte por un hotel que un tío mío me había recomendado, subí y estaba encaminado a mi primer día de “descanso obligado” en Chile.
Mientras miraba y exploraba con la mirada Santiago , que valgan verdades me parecía muy interesante hasta ese momento, pensaba cual seria el próximo país al que iría luego de ahí, no relacionaba aun muy bien los destinos o el mejor itinerario pero lo que tenia claro era que al Perú no regresaba y menos a mi casa, estaba harto de casa, cansado, aburrido, Trujillo me parecía un pueblo de lo peor, sin sentido y con la misma gente aburrida, gente igual, gente común, estaba harto de eso, lo único que deseaba realmente en ese instante era llegar al hotel, darme una ducha de agua tibia, comprar unos 3 periódicos de allá una revista, un buen libro y ponerme a leer dos días seguidos mientras cuadraba bien mis ideas. Algo así hice, solo que obvie el libro, con los periódicos y la revista en mano me dispuse a leer e intentar relajarme, estaba muy inquieto por lo rápido de los acontecimientos de esos pocos días y de cómo había cambiado de rumbo tan rápido y aun no asimilaba bien la idea de estar tan lejos de “mi tierra” como dicen esos nacionalistas que me parecen de lo peor. De pronto algo distrajo mi atención de manera violenta, promocionaban en la televisión, en un canal local, una especie de tributo a Joaquín Sabina y aunque no cantaría ese día el estaría presente como invitado especial. Agarré el teléfono y pregunte en recepción por el cafebar y si me podían facilitar alguna movilidad porque el evento era ese mismo día, eran casi las 7 de la noche y quería ir a como de lugar a ver a Joaquín y a escuchar su música ya que soy amante declarado de la música de Sabina, me parecía espectacular que existiera un tipo que se levante a la 1 de la tarde con patadas de campeonato al hígado luego de tanto alcohol y seguro con uno que otro “adicional” no tan permitido por la ley directo a escribir esas letras que si no te matan te dejan trastornado y es que si haz escuchado y te haz detenido un momento a analizar lo que el buen Joaquín escribe notaras que es tan mortal como tu o como yo pero tiene ese algo agregado que lo hace pasar de estado natural a estado divino, es como si vieras a tu padre regando el jardín y luego de un momento a otro levitara y regara volando por los aires; eso era Sabina para mi, la transformación de lo normal a lo que siempre admire, a lo distinto.
Paso un largo rato y sonó el teléfono, me avisaban que el taxi que me llevaría al cafebar estaba en puerta esperando así que levante mi casaca, mi billetera la cual guarde en el bolsillo derecho trasero de mi jean gastado, mi cajetilla de cigarrillos Lucky casi intactos, mi encendedor y me enrumbe a mi encuentro con don Joaquín. Baje rápidamente, me despedí del portero que me había caído en gracia, salí raudo del hotel y subí rápidamente al taxi indicándole que vaya rápido porque tenia prisa, le explique de donde era, a que iba al bar, conversamos un rato de la música de Sabina y me comentaba el conductor que el había crecido escuchando a Sabina y muchas canciones le parecían historias propias como si se las hubieran plagiado y me causo algo de gracia esa expresión del chileno tarado, ahora que pienso detenidamente los chilenos son así, súper egocéntrico ese conductor como si a el y solo a el le hubiera pasado algo parecido a lo que decía alguna letra de mi estimado Joaquín, solo me dedique a escuchar algunas de sus palabras porque su conversación me parecía monótona y ya contaba los segundos para llegar al lugar donde me reuniría con la música del grande. En pocos minutos llegamos, pague, baje del taxi y camine hacia la entrada que tenia un letrero muy grande que anunciaba el evento de esa noche y la presencia de el maestro en el mencionado lugar. Luego de eso lo que relato es cosa de locos porque lo que sentí en el momento siguiente es algo de utopía, cuando me acerque a la puerta y pregunte por el precio de las entradas me dijeron que estaban agotadas que la fila que se había formado no era para adquirir boletos sino para el ingreso de personas que ya tenían el boleto comprado. Sentí que el mundo otra vez se propuso joderme y tenía unas ganas de mandar al diablo a todos los de la enorme fila de ingreso que se había conglomerado en la puerta principal del recinto. No lo hice porque temía que me llevaran a alguna delegación policial y encima en chile algún xenofóbico enfermo terminara sacándome la madre y dejándome maltrecho, casi muerto, así que levante la cabeza, enfile la mirada y pensé tomar el primer taxi que pasara y decirle que me lleve al hotel para poder terminar de morir de aburrimiento y decepción por mi travesía fallida pero no, no lo hice porque cuando levante la mirada vi que a pocos metros había otro bar, mas pequeño y mas simple pero se veía claramente que no tenia mucha gente como el Lakadius que era donde se haría el tributo a quien yo había pasado horas de horas escuchando bajo la luz de mi lámpara de cuarto. Decidí ir a tomar un trago a ese bar, tenia por nombre Desanti a lo cual asumí que era un diminutivo o algún corto de De Santiago pero bueno me anime a tomar un trago ahí, entre y me instale en una mesa del fondo del bar justo detrás de la barra principal que tenia por adornos muchos vasos de color amarillo claro y pensé - odio el amarillo claro, y en si cualquier tono de amarillo, odio el amarillo -, con todo y el amarillo claro cogi la carta y pedí un vodka y un cenicero, haciendo la aclaración que no me gustaría que fuera color amarillo claro el cenicero a lo cual el mozo rió nerviosamente pero me miro y asintió.
Luego de empezar con el primer sorbo paso lo mas increíble y espectacular, estaba pensando en como estaría el concierto en el bar aledaño y vi ingresar por la puerta del bar donde estaba a un tipo de talla media con unas gafas de medida y un gorro medio extraño, vestía un jean desgastado como el que llevaba puesto yo y una camisa blanca de líneas negras cruzadas y unos zapatos color gris que lo hacían parecer un loco-bohemio de aquellos. No dude en reconocerlo pero si dude mucho en asimilarlo, Joaquín Sabina había entrado al bar donde me encontraba sentado solo y aburrido y el mundo parecía cambiar de color amarillo claro a color “dios existe”, estaba sentado viendo al mas grande genio compositor cantante alcohólico de la historia y no podía aun creer que estaba solo a 3 metros de distancia. Me propuse acercarme y pedirle que me firme la cajetilla de cigarrillos que tenia porque no llevaba conmigo ningún papel y estaba tan decido que cuando estaba poniéndome de pie me quede pasmado al ver que el, el gran Joaquín, el hombre que había escrito “el joven aprendiz de pintor” con la historia de mi vida, se perfilaba raudo hacia mi mesa y lo único que puedo recordar luego de eso es que se sentó a mi lado y dijo: Chaval quita esa mueca de autogol de tu cara y prende mi porro que nos tomaremos un trago, cogi el encendedor, prendí el bendito humo y el resto fue silencio, si contara todo lo que conversamos luego haría un gran daño a la gente común de las cuales huía tanto en mis años adolescentes, los haría un poco distintos y estoy seguro que eso no es lo que desea el gran Joaquín. Poco recuerdo de mi estancia en el vecino país luego de eso, si tengo muy presente que de regreso en Lima compre un CD y los próximos 26 días seguidos no podía escuchar algo que no sea el joven aprendiz de pintor o los cuentos que yo cuento, LO LEI, LO SOÑE, LO VIVI, LO INVENTE, MI CUENTO DE MOMENTO EMPIEZA BIEN, gracias Joaquín Sabina, gracias.

domingo, 25 de febrero de 2007

De todo y nada

¿Reglas en el sentir? Solo ocasiones. ¿Conversar? ¿Maneras de amar? Quiero rescatar mis palabras y mi voz de tu corazón y no perder lo único que me pertenece, mis sentimientos. Quise rescatarte y traer algo que podía ser nuestro pero no hubo ni una promesa, ni una palabra, ni un gesto, me ofreciste todo lo que no existía y es mas ahora que lo pienso no me ofreciste ni eso, aprendí mucho conociéndote y es que quiero saber porque con solo mirarte podía hacer poemas o canciones, eres como el sol que nunca se oculta o como la luna que nunca se marcha, como la flor que no se marchita, como el amor que nunca termina. No quiero obligarme a repetir lo mucho que te quise, tampoco quiero pensar cuanto tiempo mas seguiré inmerso en este cuento tan veloz y tan alegre y tan doloroso y tan dulce y tan tierno y tan amargo y tan nuevo y tan ayer y mañana, mañana no existe ¿verdad? He aprendido a escuchar y a hablar cuando debo, tengo la facilidad de conocer mas rápido y con mayor claridad las formas de ser de las personas, lo que aun no he aprendido es a entender porque sonríes tan tiernamente, a entender como pude enamorarme tan rápido y conociéndote tan poco y no puedo mentir, si tuviera aun la idea firme de buscar un amor contigo no me arrepentiría porque eres una gran persona, pero mis ojos mira otro rumbo ahora. Quiero contarte, es quien me saco de muchos vacíos, de muchos momentos en blanco de los cuales pensé jamás regresar. La persona perfecta para mi creo es, o al menos eso siento porque tanto me ha dado la vida que no puedo creer que sea tan generosa para regalarme la felicidad aunque no haya hecho mucho para merecerla, quiero sentirme utópico y vivir en una utopía aunque suene poco lógico, he llegado a sentir la desesperación que siente una persona por tener al ser amado lejos y ahora que escribo esa palabra me sorprendo de mi mismo por la facilidad que mis dedos la plasman, amor, amar, amado, palabras parecidas pero idénticos significados, la vida es tan graciosa a veces, bueno no a veces casi siempre diría y es que sino ríes no tienes vida, he aprendido a matizar mis supuestos fracasos (a los cuales prefiero denominarles enseñanzas), a matizarlo y a emplearlos como armas de manejo rápido y diario ya que quien cae dos veces no es dos veces fracasado, es una vez fracasado y una vez estupido. A veces no puedo dormir, cojo un lápiz, a veces, y prendo un cigarrillo, echado en mi cama cojo mi guitarra y escribo para intentar olvidar que no te puedo amar y a la vez pensando en que amo a alguien, que contradictorio se siente sentir esto tan complicado y tan loco a la vez y es que siento que pierdo la razón, a veces te vuelvo a llorar, a veces río de felicidad, siento que no puedo seguir así pero en cierta forma creo que me ayuda, a veces pensé que estaba solo y desamparado a punto de morder la derrota, luego siento que alguna herida que pude tener esta curada y pido que lo que viene de respuestas a tantas cosas que están en el aire, pienso que quiero no volver a verte pero la idea de volverte a ver me ilusiona, ¿sabes que deseo? Deseo poder de una vez por todas que lo poco que queda de ti en mi desaparezca y pueda ser feliz a plenitud con la persona que ahora ocupa mi mente, creo que al fin tengo valor y ganas de dejarte de lado, hoy aprendí algo mas de esto q llaman vida.

lunes, 12 de febrero de 2007

Sin mirar atrás

Una despedida, cuando dije adiós sentía que moría por dentro pero llegue a comprender que al despedirme solo conseguía un reencuentro contigo, entendí que ya eras parte mía y que si no te llenaba nadie lo haría, ya me necesitabas y puede notarlo ahora que somos tan distantes, lo que mas duele al decirte adiós es descubrir que era necesario para ti, por que no tuviste la calma de decidir como la tuve yo, la soledad no existe para mi y es que descubrí el amor, descubrí ese instante donde dos pueden ser uno, donde puedo ser yo. Termine tu melodía y espere la noche en mi habitación mirando las agujas del reloj avanzar inclementes y desafiantes con algo de miedo al que vendrá, espere a ver si el viento entraba por mi balcón y traía nuevamente tu nombre o tu risa.
Ya anochece en mí habitación y miles de luces parecen encenderse, creo que debo rendirme, es como querer escribir tu nombre con agua que se desvanece entre mis dedos, las luces se hacen fuego y la pena me invade, las luces se apagan poco a poco, no creen en ti.
Ya es de noche y mi texto se convierte por fin en un adiós, me anima el saber que en pocas horas amanecerá, quiero celebrarte a ti y deseo que todo te vaya bien, quiero tu felicidad, cambio tu felicidad por mi despedida.
Voy a relatar mi historia porque se que ahora amo de verdad, porque logre olvidar y sentir amor denuevo sin necesidad de volver atras y mirarte. Mentiria si digo que a veces no te extraño, pero cuando pienso que tu tambien extrañas algo de mi puedo vivir y dejar que todo pase, estoy seguro que cuando escribo esto, estaras pensando en mi.
¿Debo sonreír porque somos amigos? ¿O llorar porque nunca seremos más que amigos?
La frese no me trastorna. Decido no llorar, decido reir.

miércoles, 10 de enero de 2007

Para ti, por todo ...

Creo que mereces estas líneas. Al menos yo creo eso porque de una u otra manera pudiste hacer lo que nadie en mucho tiempo, lograste lo impensado, mantener mi mente ocupada en ti varios momentos del día y eso creo que ya es mucho para este distraído que no tiene clara ni sus propias ideas. Siempre pensé encontrar a la persona distinta y creo que eres tu, a pesar que hoy estoy súper seguro que tu camino y el mío se distancian en demasía lo acepto, creo que eres tu esa persona, y me mantengo firme en mi posición de ser un adepto a ti, de ser un fanático de tu mirada y de tu sonrisa, de creer que los hoyitos que se forman cuando ríes pueden ser mas bellos que el manantial mas puro del universo o que la catarata mas hermosa de todo el planeta, soy un creyente de tu religión aunque admito que pecaría por tener tus labios cerca a los míos y a la vez creo que eres demasiado tierna para vivir en este mundo tan majadero y cruel que día a día me enseña que el amor es cosa de extraños seres que creen en el y que una relación ahora es cuestión de matemáticas o de negocios, porque el mundo no esta preparado para ti o talvez no estuviste destinada para este mundo.
Cuando recuerdo como llegue hasta este instante en el que escribo pasan imágenes mil por mi mente y no creo sentirme preparado para manejar esto o para saber llevarlo, fue demasiado rápido, demasiado intenso y fue vil de mi parte no darte la seguridad necesaria como dicen algunas o talvez simplemente nunca me miraste como algo mas y tu me quisiste de un modo distinto al que yo sentía, talvez yo era tu amigo y nada mas, cosa que no duele pero si rasguña , raspa y deja herida, herida pequeña pero es al fin y al cabo, ahí esta pequeña pero esta, dejando cicatriz, marcando mi pauta y dibujando una cicatriz que no me desagrada porque privilegiados los que tenemos cicatrices, estas nos recuerdan que el pasado fue real, pero no gustoso el que tiene una de estas y esta fresca aun, te recuerda un pasado inmediato, un pasado demasiado cercano y eso, eso si duele.
Pienso y luego existo, me enamoro y luego sufro, la eterna relación, mi humilde razonamiento me dice que para enamorarse hay que estar preparados para todo y para nada a la vez porque nunca sabes que es lo que hay ahí detrás, nunca sabes que careta te toca el día de hoy, sea como fuere estoy contento porque la vida y tu me dieron la oportunidad de corregir algunos de mis millones de defectos, gracias por eso y por timbrar de vez en cuando, por sonreír ante cualquier tontería que digo, por ir y caminar por los mismos pasillos que yo camino y se que caminare muy pronto, y se que me cruzare contigo, y se que te sonreiré y tu me sonreirás.
Fuimos cómplices en mucho y agradezco esa complicidad, fue interesante conocer tu tipo de persona, fue desconcertante celarte y esperar tus celos, oír tu voz de madrugada, soñolienta, enviar un mensaje lleno de música y en general gracias por dejarte conocer, jamás olvidare lo linda y terca que eres, jamás olvidare tu risa y tu voz, es una promesa.
Puedo escribir los versos mas tristes esta noche decía el poeta, yo no escribiré nada de eso y menos me adjuntare a ese lamento, yo pienso en ti y sonrío, sonrío porque le puse el final al cuento, adiós, que seas muy feliz.

jueves, 4 de enero de 2007

Que bien canta el Peruano

“Habían llamado a medio mundo para ver quién podía hacer esta parte en tan poco tiempo y nadie aceptó, porque era una ópera muy difícil. Y bueno, me preguntaron a mí y yo acepté”

Luego de leer estas palabras no dude un segundo que era un peruano quien las decía porque señores acaso ¿no somos así los nacidos en esta tierra?
Bueno la respuesta es no, no somos así o solo algunos somos, porque la mayoría ante un reto huye, pero esta historia demostrara que es verdaderamente el éxito y por ende la tranquilidad que de por si conlleva a la felicidad.
Hombres que van de frente a las cosas (pocos) y además con un poco de suerte (que es un concepto en el cual creo solo cuando aparece tan manifiesto) consiguen llegar a donde pocos mortales han podido y a donde muchos sueñan a diario. Hablo de un admirador de la gran Chabuca Granda nacido en Lima, creyente de horóscopos y compositor de baladas en su adolescencia, que se atrevió y lo logro, así como se lee, se atrevió porque bien dicen, el mundo es para los que realmente quieren hacerlo suyo.
Juan Diego Florez se llama, peruano por causas que no comprendo y tenor por causas que puede explicarlas mi oído, cuando deseen. Juan Diego es un cantante de ópera que sube a los aviones tan seguido como tu a una combi.
Luego de dar una mirada a su agenda de presentaciones hasta el año 2011, parece que la mayor tragedia de Juan Diego se trataría no de la dolorosa idea de vivir entre aeropuertos y hoteles, cinco años de aire acondicionado, sino de la idea de no poder ser el mismo, de no poder tener la tranquilidad que da mirar un partido de fútbol por televisión porque sabe bien que los tres seres humanos en la escena de la música mundial, que están tan comprometidos como el en la actualidad, creo no viven sino ya sobreviven o viven para otros cosa que considero justa para mi sistema auditivo pero inicua para cualquier mortal.
“A veces ya no sé dónde estoy”, decía una mañana soleada de vacaciones en Florida, mientras unos críticos de ópera lo nombran “el Cuarto Tenor” y la revista People lo designa uno de los 50 hombres hispanos más bellos de la tierra. Si Luciano lo dice por algo será, si Placido lo dice algo ha de tener.
Y es que es así aunque lo leas con incredulidad, el éxito tiene parte y todo, algo de aquí y algo de allá, pero lo importante al saber de este ilustre es que pocos somos los que verdaderamente nos subimos a ese tren que pasa una vez en la vida. Orgullo ajeno siento cuando hablan de “El Peruano” y es una de las pocas veces que puedo inflar el pecho y decir “soy de por aquí”, viva el Perú si, pero que viva en Bergamo-Italia donde suena su voz, donde se animo a ser y ahora es.