“Habían llamado a medio mundo para ver quién podía hacer esta parte en tan poco tiempo y nadie aceptó, porque era una ópera muy difícil. Y bueno, me preguntaron a mí y yo acepté”
Luego de leer estas palabras no dude un segundo que era un peruano quien las decía porque señores acaso ¿no somos así los nacidos en esta tierra?
Bueno la respuesta es no, no somos así o solo algunos somos, porque la mayoría ante un reto huye, pero esta historia demostrara que es verdaderamente el éxito y por ende la tranquilidad que de por si conlleva a la felicidad.
Hombres que van de frente a las cosas (pocos) y además con un poco de suerte (que es un concepto en el cual creo solo cuando aparece tan manifiesto) consiguen llegar a donde pocos mortales han podido y a donde muchos sueñan a diario. Hablo de un admirador de la gran Chabuca Granda nacido en Lima, creyente de horóscopos y compositor de baladas en su adolescencia, que se atrevió y lo logro, así como se lee, se atrevió porque bien dicen, el mundo es para los que realmente quieren hacerlo suyo.
Hombres que van de frente a las cosas (pocos) y además con un poco de suerte (que es un concepto en el cual creo solo cuando aparece tan manifiesto) consiguen llegar a donde pocos mortales han podido y a donde muchos sueñan a diario. Hablo de un admirador de la gran Chabuca Granda nacido en Lima, creyente de horóscopos y compositor de baladas en su adolescencia, que se atrevió y lo logro, así como se lee, se atrevió porque bien dicen, el mundo es para los que realmente quieren hacerlo suyo.
Juan Diego Florez se llama, peruano por causas que no comprendo y tenor por causas que puede explicarlas mi oído, cuando deseen. Juan Diego es un cantante de ópera que sube a los aviones tan seguido como tu a una combi.
Luego de dar una mirada a su agenda de presentaciones hasta el año 2011, parece que la mayor tragedia de Juan Diego se trataría no de la dolorosa idea de vivir entre aeropuertos y hoteles, cinco años de aire acondicionado, sino de la idea de no poder ser el mismo, de no poder tener la tranquilidad que da mirar un partido de fútbol por televisión porque sabe bien que los tres seres humanos en la escena de la música mundial, que están tan comprometidos como el en la actualidad, creo no viven sino ya sobreviven o viven para otros cosa que considero justa para mi sistema auditivo pero inicua para cualquier mortal.
“A veces ya no sé dónde estoy”, decía una mañana soleada de vacaciones en Florida, mientras unos críticos de ópera lo nombran “el Cuarto Tenor” y la revista People lo designa uno de los 50 hombres hispanos más bellos de la tierra. Si Luciano lo dice por algo será, si Placido lo dice algo ha de tener.
Luego de dar una mirada a su agenda de presentaciones hasta el año 2011, parece que la mayor tragedia de Juan Diego se trataría no de la dolorosa idea de vivir entre aeropuertos y hoteles, cinco años de aire acondicionado, sino de la idea de no poder ser el mismo, de no poder tener la tranquilidad que da mirar un partido de fútbol por televisión porque sabe bien que los tres seres humanos en la escena de la música mundial, que están tan comprometidos como el en la actualidad, creo no viven sino ya sobreviven o viven para otros cosa que considero justa para mi sistema auditivo pero inicua para cualquier mortal.
“A veces ya no sé dónde estoy”, decía una mañana soleada de vacaciones en Florida, mientras unos críticos de ópera lo nombran “el Cuarto Tenor” y la revista People lo designa uno de los 50 hombres hispanos más bellos de la tierra. Si Luciano lo dice por algo será, si Placido lo dice algo ha de tener.
Y es que es así aunque lo leas con incredulidad, el éxito tiene parte y todo, algo de aquí y algo de allá, pero lo importante al saber de este ilustre es que pocos somos los que verdaderamente nos subimos a ese tren que pasa una vez en la vida. Orgullo ajeno siento cuando hablan de “El Peruano” y es una de las pocas veces que puedo inflar el pecho y decir “soy de por aquí”, viva el Perú si, pero que viva en Bergamo-Italia donde suena su voz, donde se animo a ser y ahora es.

1 comentario:
Muy buena, mi querido colega dramaturgo, como diria el sabio filosofo chespirito,...cuando el estomago suena,..es por que frejoles has comido.
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