sábado, 10 de julio de 2010

todo estará bien, tengo tanto que aprender . .

Pude mirarte. Te miré.
Entre la gente, entre las estrellas, entre planetas sonrientes y lunas sinceras.
Te miré y se encendieron todas las luces de la ciudad, todas las luces de mi alma, no por ratos, para siempre.
Pude verte y sonreí, quise escribir porque supe me ayudaría a vivir y me fui. Me fui y regresé. Regresé entre espejos a esperarte. Aquí estoy denuevo, crucé el abismo, soporte la tormenta, guardo silencio, aguardo.
Seré paciente, sabré esperar. Como el sol espera a la luna llegando el eclipse, como el invierno a la primavera para sentir su calidez, como un sí espera un no, como cada segundo espera cada minuto, como el fuego a la piel, como el hoy espera un mañana, como yo te espero a ti.

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